
En los últimos años han proliferado los tratamientos que supuestamente palían los problemas asociados al síndrome de Down. Han sido múltiples los tratamientos establecidos, desde suplementos vitamínicos hasta fármacos que pretenden estimular la función cerebral, y también se han empleado métodos y terapias alternativas.
Es importante destacar que ninguno de estos métodos han demostrado científicamente su eficacia. Aunque actualmente se llevan a cabo múltiples investigaciones para el tratamiento del síndrome de Down, hoy por hoy sólo la intervención temprana, la medicina preventiva y los buenos programas educativos han demostrado ser eficaces para mejorar la salud, el desarrollo y la calidad de vida de las personas con el síndrome de Down.