
En los niños y adultos con síndrome de Down son frecuentes los problemas obstructivos de las vías respiratorias. Los síntomas de estos problemas son el ronquido, las malas posturas para dormir (sentados o doblados hacia delante con la cabeza sobre las rodillas), el cansancio durante el día, la reaparición de la siesta en niños mayores y la presencia de cambios de conducta. Si aparecen estos síntomas conviene realizar una historia exhaustiva (tratando de encontrar específicamente si hay apnea del sueño), con exploración de las amígdalas, y consultar con el especialista en ORL para que explore las adenoides.
Se deben valorar las posibles alteraciones del sueño debidas a trastornos de vías respiratorias. Se trata de evitar cuadros de hipoxemia que puedan evolucionar hacia un cor pulmonale, por lo que puede ser necesaria la intervención quirúrgica de amígdalas y adenoides. También se dan con frecuencia las sinusitis, que exigen un tratamiento vigoroso.