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Definimos la rinitis como la
inflamación de la mucosa de las fosas nasales que puede
cursar con congestión u obstrucción nasal, rinorrea,
estornudos, prurito o rinorrea posterior. Pueden aparecer
también síntomas oculares como conjuntivitis, otalgia por
dificultad del drenaje por las trompas de Eustaquio o tos
por rinorrea posterior.
La clasificación etiológica
clásica establece diferencias entre la rinitis alérgica y no
alérgica.
Clasificación de las
rinitis
1. Rinitis alérgica
2. Rinitis no alérgica:
a) Inflamatorias: Infecciosas, Intrínsecas, Atróficas, Mastocitosis, Poliposis nasal.
b) No inflamatorias: Rinitis vasomotoras, Medicamentosa, Endocrina.
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D. M. Quillen and D. B. Feller.
Diagnosing rhinitis: allergic vs. nonallergic.
Am.Fam.Physician 73 (9):1583-1590, 2006; proponen una nueva
clasificación de la rinitis basada en la severidad de los síntomas
intermitentes o persistentes: leve y moderada-severa.
La
rinitis alérgica es una enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal que
se produce tras la exposición del paciente a alergenos generalmente
inhaladas produciendo rinorrea bilateral, con obstrucción, prurito nasal y
estornudos. Puede aparecer también cefalea, alteraciones de la olfacción,
prurito ocular o lagrimeo. Los
síntomas pueden agravarse por estímulos inespecíficos (no alergenos) como el
humo del tabaco, ambientes
contaminados, olores fuertes, etc. La rinitis alérgica estacional
suele comenzar en la infancia
y
adolescencia. Los alergenos son pólenes y se presentan primordialmente en
primavera y otoño. Los pólenes varían según las áreas geográficas y
climáticas. La rinitis
alérgica perenne está causada por alergenos presentes todo el año en el
domicilio (ácaros, animales domésticos) o en el ambiente laboral.
El diagnóstico de rinitis alérgica lo
realizaremos básicamente mediante la anamnesis (identificación de un patrón
estacional, historia familiar, relación ocupacional, etc.). La exploración
física puede revelar afectación
conjuntival, cutánea o presencia de asma
bronquial.
Las pruebas cutáneas ayudarán a determinar el
alergeno o grupo de alergenos implicados.
Entre las Rinitis de causa no alérgica
cabe distinguir la
Rinitis
infecciosa o coriza
ausada por infección aguda por microorganismos que habitualmente son virus
(resfriado común) y que tras un breve periodo de incubación (entre 1 y 3
días) provocan una inflamación de la mucosa nasal y rinofaringe. Los niños
menores de 5 años son la
población más expuesta. Los virus parainfluenzae y virus respiratorio
sincitial afectan con mayor frecuencia a los niños, mientras que los
adenovirus lo harían fundamentalmente a los adultos jóvenes. Los
pacientes con rinitis alérgica perenne son muy propensos a desarrollar
infecciones respiratorias altas secundarias. La infección cursa inicialmente
con rinorrea acuosa para después hacerse muco purulenta. Pueden existir
cefalea y síntomas de afectación del estado general, y fiebre en edades más
tempranas. En la rinoscopia se
objetiva una mucosa marcadamente eritematosa y frecuentemente con
secreciones purulentas. Las complicaciones ocurren habitualmente por
sobreinfección bacteriana. Pueden aparecer otitis por ascenso a través de la
trompa y sinusitis por bloqueo inflamatorio del ostium de drenaje del seno.
El diagnóstico se hace por la clínica y el examen físico, ya que para hacer
un diagnóstico etiológico específico sería necesario hacer pruebas
serológicas y aislamiento del virus. El tratamiento es sintomático. La
Rinitis intrínseca o
eosinofílica no alérgica (NARES) es una rinitis
perenne de causa no inflamatoria. Presenta una clínica similar a la rinitis
alérgica con frecuentes episodios de rinorrea y obstrucción nasal, y con
menor frecuencia estornudos y prurito.
Aparecen
eosinófilos en la secreción nasal,
hiperplasia
de la mucosa de los senos maxilares y es frecuente su asociación con pólipos
y/o asma bronquial. La patogenia es desconocida, aunque podríamos hablar del
equivalente al asma intrínseco de las vías respiratorias superiores. Las
pruebas alérgicas cutáneas son negativas. El tratamiento es muy similar al
de la rinitis alérgica. La Rinitis atrófica es un proceso
degenerativo de la mucosa nasal, siendo reemplazada ésta por epitelio
escamoso queratinizado. Esta queratinización de la mucosa provoca la
aparición de atrofia, abundantes costras, hiposmia y mal olor en caso de
sobreinfección bacteriana (ozena). Aparece sensación de obstrucción nasal
pese a que las fosas nasales aparecen más dilatadas, por destrucción de los
receptores sensoriales, y escasa producción de moco viscoso. La rinoscopia
anterior pone de manifiesto la presencia de costras y el exudado purulento a
nivel de las fosas. Los cornetes suelen estar adelgazados con mucosa pálida
y aspecto atrófico. La Poliposis
nasal es una patología benigna de origen alérgico o inflamatorio. Se
trata de formaciones saculares mucosas que surgen habitualmente de los senos
etmoidales y protuyen a la cavidad nasal a través del meato medio. Suelen
ser múltiples y bilaterales y provocan signos mecánico-obstructivos
(insuficiencia respiratoria, anosmia, epífora). Presentan gran tendencia a
la recidiva tras su exéresis. Se ha empleado corticoterapia para su
tratamiento. La Rinitis
medicamentosa se caracteriza por rinorrea y obstrucción nasal. Es
secundaria al abuso de vasoconstrictores nasales tópicos (descongestionantes
tópicos). El tratamiento es la suspensión del agente tópico o sistémico
(buscar alternativas al tratamiento). Se indica el uso de corticoides
tópicos para el control de los síntomas. La Rinitis vasomotora se
caracteriza por rinorrea acuosa y obstrucción nasal recurrentes de inicio
brusco y duración de minutos u horas desencadenada por estímulos
inespecíficos como cambios de temperatura, polvo, olores fuertes, estrés o
irritantes químicos. No hay presencia de alergenos. El mecanismo de
producción de la rinitis podría estar relacionado con la hipertonía
colinérgica. La estimulación del parasimpático produce vasodilatación y
aumento de secreción (liberación de histamina y otros mediadores). En este
tipo de rinitis el tratamiento con esteroides es ineficaz. El bromuro de
ipatropio (anticolinérgico) ha demostrado su utilidad en el control de la
secreción. Las Rinitis de causa endocrina pueden ser debidas
al embarazo, menopausia o alteraciones endocrinas como hipotiroidismo o
acromegalia.
D. M. Quillen and D. B. Feller proponen un
algoritmo para el manejo de las rinitis que puede ser de utilidad:

Granada, 21 de Julio
de 2006 |
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