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Canalización de vías venosas Dr. José Uberos Fernández |
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Antes de iniciar la canalización de una vía venosa es fundamental conocer la anatomía sobre la que se va a trabajar. Además deben manejarse varías técnicas pues no siempre la misma técnica es útil para todos los pacientes y en ocasiones el reemplazo de catéteres exige el abordaje de venas diferentes o abordar la misma vena por vías diferentes. La canalización de una vía central exige:
El abordaje venoso se puede realizar por punción percutánea o por venotomía. Punción percutánea. Se pueden utilizar dos sistemas: 1. Punción con aguja e introducción a través de ella del cateter (Drum, Vygón, Cavafix). 2. Punción con el catéter montado sobre la aguja (abocath) se trata de catéteres cortos. Técnica : Intentar canalizar siempre las venas más distales inicialmente, preservando las más proximales, ello permite en caso de rotura al mismo tiempo hacer hemostasia e intentar canalizar proximalmente sin interrupciones. Deben preservarse siempre las basílicas en borde interno del brazo para tener acceso central.Se prefiere la utilización de agujas del número 20 o 22, aunque pueden también utilizarse agujas de los números 18, 16 y 14. Tras elegir el punto de punción se desinfecta y punciona con una inclinación de 20-30o, asegurándose antes de fijar el catéter de que el sistema refluye correctamente. Técnica de la venotomía.
Figura 1. Técnica de la venotomía. Indicaciones fundamentales de cateterización de una vena central.
Complicaciones de la canalización de vías venosas centrales. Mecánicas:
Equipo para punción venosa. Se puede consultar el capítulo correspondiente a instrumental del excelente libro del Prof. Luis del Río Díez.
Venas superficiales Vena basílica. Resulta de la reunión de la vena mediana basílica y la vena cubital. Trayecto ascendente siguiendo el borde interno del biceps, atrevesando la aponeurosis antebraquial en la parte media del brazo. Vena cefálica. Formada por la reunión de la mediana cefálica y la vena radial. Trayecto ascendente paralelo al borde externo del biceps. Vena yugular externa. Su trayecto se ajusta con bastante exactitud a una línea que uniera el ángulo de la mandíbula y la parte media de la clavícula, cruzando oblicuamente la cara externa del músculo esternocleidomastoideo. Recoge la sangre procedente de los territorios tributarios de la arteria maxilar inferior y temporal, y termina en el tronco de la vena subclavia por fuera del abocamiento de la yugular interna. Algunos de los inconvenientes en la canalización de esta vía son:
Venas profundas Vena axilar. Nace de la reunión de la vena basílica y la vena cefálica. La tácnica descrita en el artículo de Metz RI, Lucking SE, Chaten FC, Williams TM, Mickell JJ. Cateterización percutánea de la vena axilar en lactantes y niños. Pediatrics (ed esp ) 1990; 29(4):186-188. Trayecto: atraviesa en sentido diagonal la axila siguiendo un trayecto paralelo al borde anterior del deltoides con un trayecto subaponeurótico por debajo del pectoral menor.Canalizable: Extremidad superior en abducción de 90o y supinación al deslizarse bajo el fascículo clavicular del músculo pectoral mayor y el borde anterior del músculo deltoides. Se trata de una vía poco practicada en razón de su localización en un sitio sucio y por la incomodidad que supone para el paciente.
Figura 3. Canalización vena axilar. Vena subclavia. Continuación de la vena axilar, se extiende desde el extremo externo de la clavícula hasta la articulación esternoclavicular. Las ventajas del abordaje de esta vía son presentar unas referencias anatómicas muy fijas y precisas, encontrarse a escasa distancia de la piel (0.5 a 4 cm por vía supraclavicular o 6-8 cm por via subclavicular). Contraindicaciones específicas de canalización de esta vía: Traumatismos toráccicos graves (mayor riesgo de neumotorax). Coagulopatías. Traumatismos cervicales o cirugía de cabeza o cuello. Hipertensión en el circuito de la vena cava superior. Realización de 3 punciones fallidas. Punción sin éxito en el lado contralateral. Fístulas o cánulas AV en el miembro superior ipsilateral. Relaciones: Por detrás se localiza la arteria subclavia, de la que se separan en su parte media por el músculo escaleno anterior; por abajo descansa sucesivamente sobre la primera costilla y vértice del pulmón (pleura); hacía arriba no esta separada de la piel más que por el músculo cutáneo, aponeurosis cervical superficial y aponeurosis cervical media. Al unirse con la yugular interna forma un ángulo venoso abierto hacía afuera y arriba (ángulo venoso de Pirogoff) que correspone al punto en que el borde externo del esternocleidomastoideo se inserta en la clavícula. Abordaje venoso: La principal ventaja que aporta esta vía es no colapsarse en los estados de shock.
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TÉCNICA DE R. AUBANIAC. El paciente se coloca en decúbito dorsal estricto, la cabeza se gira al lado contrario que se va a puncionar. Se puede pinchar desde la derecha o desde la izquierda, aunque uno esta mejor pinchando desde la derecha. Se limpia bien la zona y se aplica un anestésico. Es conveniente no pinchar inicialmente con la aguja de grueso calibre y localizar antes la vena con un aguja IM fina. El índice izquierdo se hunde en el hueco subclavicular y se remonta hacía adentro, siempre en contacto con la clavícula, sobre el saliente de la primera articulación condrocostal. Se vuelve a descender entonces ligeramente hacía afuera y abajo, separándose discretamente de la cara inferior de la clavícula. La aguja debe de tener al menos 7 cm y debe ir montada sobre una jeringa con suero. Se punciona al ras del dedo índice en el ángulo interno del hueco subclavio en dirección oblicua hacía arriba, hacía atrás y sobre todo hacía adentro, aproximadamente en 45º con respecto a todos los planos del espacio, pero fundamentalmente mas horizontalizada para pasar entre la primera costilla y la clavícula. Se avanza así lentamente, siempre vacío en mano a fin de dar tiempo a la sangre a subir por la aguja. Si se choca en el curso de la punción con un obstáculo óseo será seguramente la primera costilla y será suficiente con dar un poco más de oblicuidad ascendente para pasar por encima de la primera costilla. A veces tras haber hundido la totalidad de la aguja la sangre no llega a subir por la aguja, en esta caso será suficiente con retirar lenta y progresivamente la aguja, siempre con suave aspiración, y en el curso de esta maniobra retrógrada la jeringa se llenará de sangre. Por lo general basta una progresión de 3-4 cm. Una vez localizada la vena, porque sale sangre fluidamente se retira la jeringa tapando con el dedo el extremo libre de la aguja (para evitar la entrada de aire y el embolismo aéreo) y se introduce el catéter por el interior de la aguja hasta una longitud de 20-25 cm en niños grandes. Se conecta el suero y se fija una vez comprobado que refluye correctamente. Vena yugular interna. Presenta similares ventajas y complicaciones a los de la canalización de la vía subclavia, si bien el riesgo de punción arterial (carótida interna es mayor). Recuerdo anatómico. Se origina en la base del cráneo en la fosa yugular y su trayecto es en sentido descendente inicialmente posterior a la arteria carótida, para colocarse más abajo por fuera de la misma. Termina en la articulación esternoclavicular al unirse con la vena subclavia, por dentro de la desembocadura de la vena yugular externa, y formando el tronco venoso braquiocefálico. Su calibre crece o decrece en razón inversa al calibre de las yugulares superficiales. Relaciones: en su porción media se aloja en el canal carotídeo situado debajo del esternocleidomastoideo, por fuera de la carótida interna y de la carótida primitiva. El nervio neumogástrico discurre por detrás de estos dos vasos. El segmento inferior previo a su desembocadura se relaciona por delante con el intersticio que separa las dos cabezas del músculo esternocleidomastoideo (fascículos esternal y clavicular); pasa por detrás del esternocleidomastoideo, para ir a situarse más arriba en el borde interno del fascículo esternal de este músculo. Abordaje venoso: Se considera la vía venosa central de elección dada la baja incidencia de complicaciones y la seguridad de localización con referencias fijas. Las técnicas utilizables son muy numerosas y se clasifican en relación con el esternocleidomastoideo en: TÉCNICA DE JERNIGAM (Abordaje posterior). Paciente en decúbito dorsal y Trendelemburg, con la cabeza al lado contrario del que se va a puncionar. Se introduce la aguja (sistema venocath 14G) conectada a una jeringuilla de 2 cm, dos dedos por encima de la clavícula, por fuera del borde posterior del vientre cleidomastoideo del esternocleidomastoideo, a este nivel la vena descansa ligeramente lateral a la porción media del músculo y esta fijada a los planos profundos por las fascias que le sirven de envoltura y dirigida hacia el hueco supraesternal. Se aspira suavemente mientras se practica la punción, hasta penetrar en la luz venosa. Se desconecta la jeringa ocluyendo con el dedo el pabellón de la aguja y se pasa el catéter a su través. Se confirma la situación del catéter en la luz venosa antes de fijar.
Figura 5. Técnica de Jernigan para el abordaje posterior de la vena yugular interna. TÉCNICA DE DAILY (Abordaje lateral). Se coloca al paciente en Trendelemburg de 15-200. La cabeza se mantiene en posición sagital y la punción se realiza en el punto medio del triángulo de Sedillot (formado por los dos vientres del esternocleidomastoideo y la clavícula). Con inclinación de 30o y sagital. Se infiltra la región con una aguja de 21 G y se aprovecha ésta para localizar la situación de la vena. Posteriormente se conecta la aguja del set de punción a una jeringa de 10 ml. Inmediatamente después de la punción se inyectan 0.5 ml de solución salina para remover restos de tejido que queden en la luz de la aguja. Se avanza la aguja mientras se mantiene suave presión negativa. Es esencial no dirigir la punta de la aguja hacia la línea media, ya que así puncionaríamos la arteria carótida.
Figura 6. Técnica de Daily para el abordaje lateral de la vena yugular interna. TÉCNICA DE BOULANGER (Abordaje anterior). La cabeza se coloca hacia el lado opuesto, se introduce la aguja hacía abajo, con una angulación de 300 sobre la piel, por el borde anterior del esternocleidomastoideo, por encima de una línea imaginaria localizada a nivel del cartílago tiroides, con una inclinación de 50o con el borde interno del m. esternocleidomastoideo. Se alcanza la vena a los 2-4 cm de trayecto.
Figura 7. Técnica de Boulanger para el abordaje anterior de la vena yugular interna. Vena femoral. La vena femoral es continuación de la arteria poplítea, acompaña a la arteria homónima desde el anillo del tercer aductor al anillo crural. Situada al principio por fuera de la arteria describe gradualmente alrededor de ella media vuelta en espiral, en virtud de lo cual ocupa su lado posterior en la parte media del muslo y su lado interno en el triángulo de Scarpa a 4-6 mm de la arteria. Ha sido descartada, casi universalmente como sistema de acceso al sistema de la vena cava inferior. Presenta las siguientes complicaciones e inconvenientes:
Abordaje venoso: Se prefiere la técnica descrita por Seldinger. Se coloca el miembro inferior elegido en abducción y rotación externa. Se localiza el latido de la arteria a unos 2 cm por debajo de la arcada crural, en el borde superior del músculo sartorius, en el triángulo de Scarpa. Se punciona con una aguja del 18 por dentro de la arteria con una inclinación de 30o y siguiendo el axis de la pierna. Se hace avanzar el catéter con su guía a través de la aguja hasta una longitud prefijada. Se retira la aguja y la guía asegurándose antes de fijar de que el catéter refluye adecuadamente.
Figura 8. Relaciones anatómicas para la canalización de la vena femoral.
Bibliografía.
Granada, 22 de Mayo de 2005
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